El monasterio de piedra se encuentra en municipio de Nuévalos,
se trata de un bello paraje esculpido por las aguas del río Piedra.
Es uno de los lugares más conocido y visitado de Aragón. La
propiedad del lugar es privada y es necesario pagar una entrada para entrar
en sus instalaciones.
Visitas de interés:
El recinto cuenta con dos partes, por un lado el recinto religioso y por
otro el precioso paraje que recorre el río Piedra.
Recinto religioso.
La primera parte que describiremos es el monasterio cisterciense de Santa
María de Piedra Vieja. Se creó por iniciativa de Alfonso II.
Sus instalaciones se empezaron a construir por una docena de monjes procedentes
de Poblet. A mediados del siglo XIII era uno de los monasterios más
ricos de Aragón gracias a las concesiones reales. De él se dice
que fue el primer lugar de Europa donde llegó el chocolate desde el
continente americano.
Después de 1835 la desamortización hizo que sus instalaciones
quedaran abandonadas.
Actualmente la iglesia se encuentra en ruinas, aunque aun se celebran bodas
en ella puesto que continua estando consagrada.
El recinto religioso se encuentra rodeado por murallas y las dependencias
que más destacan en su interior son la iglesia (ya mencionada), el
Palacio Abacial, las dependencias monacales, la sala capitular y el salón
de la biblioteca.
El río Mesa
A los parajes que recorre el río Piedra se accede a desde un
jardín conocido como El Vergel, tras recorrerlo se llega a al tramo
donde el río mesa se precipita por numerosas cascadas que se van enlazando
a través de una ruta señalizada. Algunos de los lugares por
donde se circula son: las cascadas Iris, Fresnos, La Trinidad, Los Chorreadores,
Sombría y la más impresionante de todas ella la Cola de Caballo.
La Cola de Caballo es un desnivel de unos 50 metros de altura por el que
el río Mesa se precipita hasta el fondo de un pequeño desfiladero,
en la base de la cascada se encuentra una gruta a la que se accede por un
pasadizo excavado en la roca que baja desde la parte alta de la cascada.
Al final de todo el recorrido se encuentra el Lago del Espejo. Antiguamente
existían unas pequeñas instalaciones usadas a modo de balneario
que actualmente han desaparecido. Aun se conserva la cría de la trucha
en las aguas del lago que es la piscifactoría más antigua que
existe en España.